Arqueólogos del INAH descubren un posible osario prehispánico durante obras del Tren México-Querétaro
Hallazgo de restos humanos y cerámica azteca cerca de la terminal Buenavista en Ciudad de México
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontraron un posible osario con restos de al menos nueve individuos y objetos cerámicos de tradición azteca durante las excavaciones arqueológicas realizadas en el marco de las obras del Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro, en las inmediaciones de la terminal Buenavista. El descubrimiento, ocurrido el 17 de septiembre de 2026, podría corresponder al periodo Posclásico Tardío o a los primeros años del contacto con los españoles, y aportará nuevos datos sobre las prácticas funerarias en esta zona histórica de la capital.
Descubrimiento y características del osario
Durante la construcción del terraplén para la vía ferroviaria, los arqueólogos del INAH identificaron restos óseos a 1.40 metros de profundidad. Entre ellos se encontraron cráneos, mandíbulas, fragmentos de huesos largos y otros restos humanos sin conexión anatómica directa, lo que sugiere que se trata de un osario, un lugar donde se depositaban huesos de forma colectiva.
Josué Castillo Sánchez, arqueólogo a cargo del sitio, confirmó el hallazgo de nueve osamentas, dos de las cuales presentan modificaciones craneales, además de cinco mandíbulas y huesos grandes como radios, tibias e iliacos en buen estado de conservación.
Cerámica y herramientas asociadas al hallazgo
Junto con los restos humanos se recuperaron piezas de cerámica correspondientes a la tradición Azteca III (1350-1520 d.C.), entre las que destacan platos, ollas y salineras utilizadas para la extracción de sal en el antiguo lago de Texcoco.
También aparecieron siete malacates miniatura, dos figurillas y herramientas líticas de obsidiana verde, posiblemente provenientes de la Sierra de las Navajas en Hidalgo. Estos materiales arqueológicos, junto con los restos humanos, abren la posibilidad de que el osario esté vinculado tanto con la etapa prehispánica tardía como con la colonial, entre 1535 y 1821.
Contexto histórico y análisis antropológico
El osario fue localizado en el territorio que correspondió al calpulli de Nonoalco, uno de los 19 barrios prehispánicos del islote de Tlatelolco. Esta zona también alberga la iglesia de San Miguel Nonoalco, construida en el siglo XVI y que sirvió como capilla de visita de los frailes franciscanos del Convento de Santiago Tlatelolco.
José Manuel Cervantes Pérez, encargado del Laboratorio de Antropología Física del proyecto, destacó que la mezcla de materiales de distintas épocas podría ofrecer información valiosa sobre las prácticas funerarias durante la transición del mundo prehispánico al virreinato.
La antropóloga física Abril Machain Castillo explicó que la ausencia de huesos pequeños o irregulares y la predominancia de piezas como cráneos y huesos largos refuerzan la hipótesis de que se trata de un osario, donde se trasladaban restos previamente inhumados para su concentración en un solo lugar.
Próximos pasos en la investigación
Los restos y objetos arqueológicos fueron trasladados a los laboratorios especializados en Tula de Allende y Tepeji del Río de Ocampo, Hidalgo, donde serán sometidos a procesos de limpieza, restauración y análisis detallado para precisar la temporalidad y características de los individuos.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, resaltó que este hallazgo permitirá profundizar en el conocimiento de cómo las antiguas comunidades de la Ciudad de México trataban y recordaban a sus difuntos en épocas de cambio histórico.
Para más información sobre los proyectos arqueológicos en México, se puede consultar el sitio oficial del INAH.
Este descubrimiento se suma a la serie de hallazgos que enriquecen la historia y patrimonio cultural de la Ciudad de México, revelando nuevas facetas de la vida y costumbres de sus antiguos habitantes en una zona con gran importancia histórica y arqueológica.
Fuente de la imagen: https://almomento.mx/arqueologos-del-inah-descubren-un-posible-osario-prehispanico-durante-obras-del-tren-a-queretaro/

